El Cerebro como fuente de Bienestar

04.11.2021

Nuestro cerebro es una máquina maravillosa, compuesta por una serie de elementos que se relacionan entre de sí de forma altamente eficaz. Estos elementos son básicamente neuronas que se agrupan en estructuras, ocupándose cada una de ellas de diversas funciones. A la vez estas estructuras se comunican entre si, creando una compleja red de información bidireccional desde las zonas periféricas del sistema a las zonas más centrales y viceversa.Esto es lo que nos permite estar en contacto con el exterior, responder de forma eficaz al medios y recibir gratificación de él. Porque al final, una de las principales funciones del cerebro es la obtención de gratificación. El cerebro hace prioritariamente todo aquello que le va bien, que le sienta bien, siendo importante que lleguemos a cierto nivel de acuerdo con nuestro cerebro para que su bienestar también sea el nuestro. Así, a continuación, vamos a ver cuales son esas cosas que hacen que nuestro cerebro sea más feliz y con ello tengamos una vida más eficaz y saludable.

Las claves del bienestar cerebral:

A) Tener vínculos significativos es una de las cosas que nos aportan más bienestar. Nuestro cerebro es un órgano social. Cuando nos sentimos solos o aislados socialmente nuestro cerebro busca el vínculo humano que es irremplazable por los amigos virtuales. Necesitamos cultivar los vínculos humanos tanto los profundos como los superficiales. Volver al contacto cara a cara, ya que la presencia de un  rostro humano ante nuestros ojos genera una serie de endorfinas que no se producen cuando vemos el mismo rostro a través de la pantalla del ordenador o del teléfono móvil. Estos mensajeros químicos que se liberan en la comunicación cara a cara son la oxitocina, relacionada con la confianza y la dopamina, relacionada con el placer.

B) Otra de las bases del bienestar es tener un propósito de vida,  tener un propósito que exceda a uno mismo, que vaya más allá de nuestro pequeño yo individual y que nos plantee altas metas que nos proyecten hacía nuevos y altos objetivos expandiendo nuestros propios límites.

C) Otro aspecto para la felicidad o bienestar es estar enfocados en el presente. Un cerebro atento al presente y que no divague en mil cosas es un cerebro más productivo y más feliz porque nos saca del circuito de la ansiedad, evitando traer este estado de animo tan perturbador que surge cuando nos adelantamos al futuro o revisamos en bucle el pasado. Ya sabemos científicamente que el 91% de las cosas malas que el cerebro adelanta como posibilidades futuras nunca llegan a suceder. Pero no importa si al final suceden o no, porque todo lo que nuestro cerebro imagina lo vive como real, el cuerpo lo somatiza y las emociones lo validan como real. Por lo que se crea un malestar real por una situación imaginaria que en el 91% de los casos nunca pasará. Respecto a la preocupación por el pasado es aun más absurda, ya que sobre lo que hicimos  no tenemos control. De nada vale el arrepentimiento ni la culpa, lo mejor que podemos hacer sí consideramos que obramos mal y que deberíamos haber actuado de forma diferente es:

  1. Reconocer que siempre hacemos lo mejor que podemos según el nivel de conciencia, compresión y entendimiento que tenemos en cada momento. De nada sirve desde el lugar que ocupamos hoy juzgar el ayer.
  2. Perdonarnos a nosotros mismos y soltar la carga de la culpa.
  3. Tomar el aprendizaje de la situación, preguntarnos que puedo aprender de aquello que pasó.
  4. Proponernos hacerlo mejor en el futuro, o por lo menos de otra manera, lo que se ha llamado en la tradición judea-cristiana el propósito de enmienda.

D) Otra cosa que nos aporta bienestar es entrar en estado de Flow. Cuando uno hace una cosa que le gusta mucho, pintar, escribir, cocinar...llegamos a un punto de concentración en el que el mundo desaparece y nos conectamos profundamente a la tarea desde lo más hondo de nuestro ser. En este estado no solo somos altamente productivos y capaces de dar lo mejor de nosotros mismos ya que aumenta la creatividad, si no que además, obtenemos altas cotas de bienestar.

E) El altruismo nos aporta grandes dosis de placer, ser altruistas con lo que vemos y con lo que no vemos. Esto es, por ejemplo, poder ayudar a un perrito callejero que vemos en la calle muerto de hambre y lleno de pulgas, pero también colaborar con alguna asociación que ayude a los perros abandonados. El altruismo activa los circuitos de recompensa del cerebro, los mismos circuitos que activa la cocaína pero con muchos menos efectos secundarios y  muchos más beneficios para el conjunto del grupo social y del entorno. Hay multitud de formas de ejercer un comportamiento altruista, desde salir a pasear con una bolsa y recoger las basuras que nos encontremos en nuestro camino, apoyar causas benéficas, dedicar unas horas de nuestro tiempo a algún tipo de voluntariado, acompañar a hacer recados a personas que no pueden hacerlos por si mismas...Ayudar al otro de forma desinteresada es una fuente inmensa de bienestar y placer.

F) Otra cosa que nos da felicidad son cuestiones como una buena comida, hacer deporte, escuchar buena música, el sexo...

G) Escuchar al otro también es fuente de placer y bienestar, habitualmente.

H) Tener cubiertas las necesidades básicas y vivir en un entorno que podamos considerar seguro es fuente de bienestar. El tema es que esas necesidades básicas cada vez son más amplias debido a la economía de mercado en la que estamos sumergidos, una economía altamente consumista basada en crearnos falsas necesidades.  Necesitamos hacer un ejercicio de toma de conciencia de cuales son las cosas que realmente nos aportar un mínimo de seguridad, calma y sensación de protección, porque si no lo hacemos, corremos el riesgo de perdernos a nosotros mismos corriendo tras el logro de cosas carentes de valor real, consumiendo y vendiendo nuestro valioso tiempo a cambio de unas pocas monedas. 

Todos estoss aspectos que hemos ido enumerando contribuyen finalmente a que nos sintamos valiosos como personas y a que sintamos que ocupamos un lugar en el mundo, un lugar que nadie más podría ocupar. A sentirnos merecedores y que aportamos valor. 

Si sientes que tu vida carece de este tipo de estímulos, que te cuesta encontrar el sentido de tu vida o si quieres profundizar en las claves de tu felicidad y bienestar, cuenta conmigo, juntos iremos descubriendo la mejor forma para ti de ser feliz.