Quién soy yo

05.06.2020

Yo soy María Luisa...esa es mi mascara, pero en esencia yo soy el Ser.

El Ser es todo lo que es, el Ser no tiene límites, está en todo y lo es todo, y eso es lo que Yo Soy.

El Yo Soy, la Esencia es mi Verdad, y se asienta muy dentro de mí, pero hay muchas construcciones, muchas capas de cebolla entre lo que verdaderamente soy y lo que creo que soy, entre el Ser y la personalidad o el ego.

Esa personalidad se ha ido construyendo porque ha sido necesaria para nuestra evolución y nuestra presencia en el mundo, pero ya ha llegado el momento de saber la verdad sobre quienes somos realmente.

Algunos lo han sabido antes, algunos ya han hablado de ello, algunos han reconocido su esencia y han vivido en consciencia de quienes son realmente, pero para la gran mayoría ha sido una información oculta o difícil de entender.

Ha llegado el momento de que este conocimiento esté al alcance de todos y que esta información sea de fácil acceso, porque El Ser así lo quiere ahora.

Vivir en El Ser es vivir en la consciencia de quienes somos realmente, y eso hace que se manifieste la Verdad de quienes somos, su cualidad, su Realidad.

La realidad que estamos viviendo ahora dista mucho de mostrar toda la belleza, toda la abundancia, toda la armonía, equilibrio, salud, dicha...con que hemos sido creados y que la vida tiene para ofrecernos. Porque estamos viviendo de espaldas a nuestra Esencia, que es Divina, y centrados e identificados con nuestra limitada humanidad.

Somos materia, pero no solo somos materia, también somos espíritu o energía.

Es más, somos un 99% Luz o Espíritu, y un 1% materia.

Si nos diéramos cuenta de ello podríamos darle la vuelta a la tortilla y todo cambiaría.

En realidad podemos aceptar sin dificultad que todo es energía, pues bien, esa energía también es lo que somos nosotros.

Pero no es una energía consumible...es una energía inagotable, como lo son las Cataratas del Niagara...es una energía inteligente, como la inteligencia que mantiene a los planetas en sus órbitas... es una energía poderosa, como la fuerza del rayo en la tormenta...es la energía amorosa que crea y sostiene el entramado de la Vida.

Somos todo lo que existe, y a la vez todo lo que existe está en nosotros, porque Todo Es, Todos Somos. Y en esta Unidad no hay distancia ni separación, en esta Unidad hay una Única Mente que busca el Bien de Todos, de Todo, de Lo Único que Es.

En esta consciencia de que Yo Soy se muestra a si mismo de múltiples formas, en la diversidad de todo lo creado, que solo son pequeñas células de un mismo cuerpo, podemos darnos cuenta fácilmente que todo es armonía, plenitud, paz, abundancia...porque estas células quieren todas lo mismo, se apoyan mutuamente, interactúan para un bien común...nunca discutirán entre ellas, al igual que nunca el pie discutirá con la mano por su importancia dentro del esquema corporal.

Y en esta conciencia de que la mayor parte de lo que yo soy es ese aspecto silencioso, invisible, sutil, que podemos llamar Espíritu o Yo Soy, podemos ver fácilmente el absurdo que supone darle "las llaves de la casa" a ese 1% que es el ego o personalidad, por mucho que sea lo que se ve más, por el simple hecho de que ese es el aspecto de mí que mis ojos y el resto de mis cinco sentidos están preparados para percibir.

Y esto es así porque los órganos de la percepción forman parte de ese mismo nivel del sistema, también están hechos de materia.

El Yo Soy, al estar en un nivel más alto del sistema, no puede ser percibido a priori, por nuestros sentidos ordinarios.

La capacidad de percibir al Espíritu, al Yo Soy, se va desarrollando según vamos sutilizando nuestros sentidos, no así la conexión, ya que eso no es necesario, al igual que no tenemos que desarrollar la conexión con nuestra mano o nuestro pie, solo tenemos que aprender a hacernos algo más sensibles a su presencia.

Así, en la medida que vayamos haciéndonos conscientes de lo que Realmente somos, de esa Unidad con Todo, de Yo Soy, veremos cómo nuestra vida cambia hacía el patrón de perfección universal con el que todo ha sido creado. Veremos cómo se manifiesta en nuestra vida la naturaleza perfecta del Yo Soy que Soy.

Porque Lo que Es, simplemente Es, y ese Ser es completo y perfecto. Y en El Ser está incluido todo.