Nuestro Cerebro es Cuántico

09.05.2021

Ya está demostrado, el Universo es cuántico. Siendo la realidad que vivimos solo una de los millones de opciones que podríamos estar experimentando vivir.

En verdad todas las posibilidades tienen la misma probabilidad de existir, de aterrizar en este planeta tierra, por decirlo de algún modo, hasta que nosotros decidimos llevar la atención sobre una de estas opciones de forma prioritaria. Es la atención que el observador dirige sobre una de las opciones lo que provoca que esa sea la que se manifieste en nuestra experiencia, y no cualquiera de las otras.

Dicho de forma más concreta, todo existe a la vez en forma de onda, y somos nosotros como observadores los que tenemos el poder de convertir una de esas ondas en partícula, es decir, en darle consistencia y facilitar que se convierta en materia. Es lo que se demuestra en el ya famoso experimento de la doble ranura que puedes encontrar publicado en Internet.

Y esto es así porque las partículas subatómicas que conforman la sustancia de la que está hecho el Universo responden a nuestro pensamiento, mejor dicho, a la energía de nuestra mente proyectada en forma de pensamiento.

Por lo tanto, nuestro cerebro es una máquina cuántica que facilita que colapse aquella onda a la que llevamos la atención y se convierta en partícula y por lo tanto en algo concreto en nuestra vida.

Pero no solo nuestro cerebro lo es, nuestro corazón también es cuántico según las investigaciones mas recientes, estando conectado a una Conciencia Superior que todo lo rige.

Así que este proceso de colapsar ondas que suena tan complicado, es lo que hacemos de forma continua pero inconsciente en cada momento de nuestro día a día. Del mayor o menor nivel de inconsciencia resulta el tipo de vida más o menos agradable que tenemos.

Aunque algunos, a pesar de la inconsciencia, tienen una forma de mirar la vida más positiva y optimista, suelen esperar lo mejor, aman los retos y viven libres de miedos y llenos de confianza en ellos mismos. Para ellos la vida será una experiencia mucho gratificante que para los que dudan de si mismos, desconfían de todo, se ponen en lo peor por si acaso, piensan prioritariamente de forma negativa y les invade el miedo al futuro en cada momento.

Y lo peor es que en todo caso siempre, unos y otros, van a tener la razón, porque la vida te da en la medida de aquello en lo que tienes puesta la mente. En realidad todo lo que hay fuera solo es un reflejo de lo que sostenemos en el foco de nuestra atención, en el fondo de nuestra conciencia.

Todo esto se puede cambiar de forma intencional. Podemos entrenarnos para sostener en nuestro pensamiento la mejor opción, podemos llevar la atención de forma continua solo a aquello que queremos experimentar en nuestra vida. Sí hacemos esto de forma disciplinada, sí de forma disciplinada no dejamos que entre en nuestra mente ningún pensamiento que no queramos ver convertido en realidad en nuestro día a día, todo cambiará.

Pero la atención no es suficiente para hacer colapsar a la onda, porque es la emoción la que da la fuerza al pensamiento. Por eso solemos precipitar prioritariamente las opciones que nos dan más miedo o nos causan más angustia, porque estas emociones suelen ser muy coherentes con los pensamientos que los provocan.

En cambio, por algún motivo, nos cuesta más esfuerzo mantener un pensamiento de logro y éxito en coherencia con un emoción de alegría o pasión. 

Pero es esta coherencia entre lo que sentimos y lo que pesamos lo que confiere a nuestro proceso la suficiente energía como para hacer que una de estas opciones se precipite y podamos experimentarla.

Una forma es la Meditación Cuántica, proceso desarrollado para facilitar experimentar aquella opción que nos resulta más beneficiosa. Mediante este procedimiento enfocamos de forma intencional nuestra atención en ese espacio de la conciencia en el que nos podemos conectar con la opción perfecta para el caso en particular. Y así, mediante un proceso de observación consciente, facilitamos el colapso y pase de onda a partícula.

Tenemos las herramientas adecuadas para poder hacerlo, siempre las hemos tenido, somos una maquina perfecta que cuenta no solo con un cerebro cuántico, si no con un corazón que también lo es. Además nos apoya la Ley Universal del Libre Albedrío, que postula que hemos venido con la posibilidad de elegir lo que queremos experimentar. Así, que no solo podemos. si no que debemos elegir, o si no, otros lo harán por nosotros.

Usemos las herramientas que tenemos para crear la vida que sentimos que merecemos. 

La Meditación Cuántica es una muy buena herramienta que te ofrezco experimentar en las SESIONES ONLY ONE. Si quieres saber lo que son pincha en el botón que hay a continuación.