Un caso real de Lectura de R.A.

28.07.2021

Hace un par de días realicé una Lectura de Registros Akashicos. La persona se puso en contacto conmigo porque necesitaba recibir cierta información sobre diversos aspectos de su vida. 

Una amiga suya había realizado una lectura hacía pocos días y le recomendó el método.

Ella llegó a mí con muchas expectativas y una idea muy concreta sobre como se debía desarrollar la sesión , craso error.

El día de antes de la sesión ella ya se puso en contacto conmigo para enviarme las preguntas, cosa que suele ser habitual y que a mí me incomoda bastante ya que aún no estamos en su tiempo. Pero en esta ocasión revisé las preguntas que lejos de ser las 5 o 6 pactadas eran algo así como 15 o 20. A pesar de todo esto no dije nada.

Al día siguiente nos conocimos por videollamada y revisamos y ordenamos juntas las preguntas. Abrimos registros y lo primero que nos dijeron fue que estaban muy contentos de que mi clienta se hubiese decido a tener esta sesión , que ellos pensaban que iba a ser muy importante en su vida, un antes y un después. Hasta aquí todo bien.

Yo canalizo con los ojos cerrados pero puedo sentir la energía y por ahora sentía que todo estaba en orden para ella.

Pero tras dar respuesta a su primera pregunta, los Registros comenzaron a bajar un tipo de información que ellos mismos definieron como muy elevada espiritualmente y posiblemente difícil de asimilar.

Dijeron que todas las preguntas se respondían desde un mismo lugar, la relación de ella con la energía de esencia de alma de María Magdalena. Que en el origen de su linaje de alma estaba la Maestra María Magdalena, la misma que acompañó a Jesús y a los apóstoles, la misma que estuvo al pie de la Cruz y la que junto a las otras mujeres descubrió que el cuerpo sin vida del Maestro había desaparecido del sepulcro.

Mientras que bajaba esta información yo notaba la atención de los Maestros de los Registros puesta en el proceso para que no fuera demasiado traumático para ninguna de nosotras dos. A mi me estaba costando descifrar este contenido que llegaba a cuenta gotas, creo que al ritmo necesario para que mi clienta pudiera ir aceptándolo en la medida de lo posible, aunque yo sentía como su energía estaba en rechazo de lo que escuchaba.

Cuando terminaron los Maestros y cerré sesión, mi clienta me explicó que ella es cero religiosa y que no resonaba nada con lo que le habían dicho, a lo que le contesté que ya me había dado cuenta y que los Maestros de los R.A también lo habían tenido en cuenta durante la lectura.

Y mientras que hablábamos para poner un poco de calma y serenidad en lo que habíamos vivido juntas, recordé que una vez me dijeron que yo también pertenecía al linaje de alma de María Magdalena.

Esta sincronicidad  explicaba porqué mi clienta me había elegido a mi para hacer el trabajo, aun sin saberlo, a la vez que los tema que le habían explicado a ella sirvieron para yo pudiera entender aspectos de mi vida.

Realmente fue una lectura sorprendente, de un contenido altamente espiritual y que espero que con el tiempo mi clienta sepa apreciar en lo que vale, una vez superado el primer impacto de saber que su alma está unida de forma profunda a la esencia de alma de una mujer tan especial.

Al rato de terminar la sesión salí de casa y al subir al ascensor habia en el un profundo olor a incienso, solo en el ascensor, en el portal olía al tipico detergente con extra de desinfectante por la pandemia.

No era la primera vez que tras una sesión de esta profundidad se me regalaba este aroma como señal del nivel del trabajo realizado.